Todos conocen el actual objetivo lúdico-festivo del evento en nuestros días, ese deseo por coleccionar camisetas, pero no siempre fue así. Esta “Carrera a pie, organizada por el Mercantil valenciano” –así rezaba la primera pancarta de salida-, nace en 1924, en plenos felices años veinte. Esta década vio brotar y aflorar muchos deportes de equipo con sus secciones deportivas, en ella se vivió un auge primitivo de la práctica del sport en nuestra región. El atletismo no iba a ser menos y así se iniciaron los pasos de esta carrera.
La primera edición tenía la salida situada en la Plaza del Ayuntamiento, justo en el cruce entre la calle Periodista Azzati con Marqués de Sotelo, en la esquina donde actualmente se ubica el Edificio Vitalicio y ante un Ayuntamiento a medio construir (foto). El primero en finalizar el recorrido -con mucho tramo de adoquín- fue José Andrés ‘Rochet’ (Valencia C.F.), proclamándose primer vencedor de la prueba y reeditando triunfo en las ediciones de 1925 y 1926. En 1924 los corredores clasificados fueron 78, pero ya en 1929 la cifra ascendió a más de 500 llegados a meta, convirtiéndose a su vez en la primera en número de participantes en España. La historia de esta carrera popular se ve interrumpida por la falta de patrocinio unos años, y la guerra civil española y postguerra en otros.
Pasó el tiempo y ya en 1983 -otra década de profundo cambio social- la S.D. Correcaminos aceptó el reto de organizar una nueva Volta a Peu, ésta renació como una prueba no competitiva. La partida de nacimiento de la ‘era moderna’ tiene como fecha el 29 de mayo, con un recorrido de 8.000 metros y con salida y meta en la Plaza del Ayuntamiento. Los inscritos fueron 3.500. Desde esa primera edición hasta la actual se pueden apreciar multitud de cambios, pero el principal es el que atañe a salida y meta.
Por cuestiones de espacio debido al volumen de inscritos en la 6ª edición (20.000), la organización se vio obligada a trasladar la salida-meta y dejarla fijada hasta nuestros días en un enclave que ha sido, desde la exposición de regional de 1909, sinónimo de deporte y sociedad en Valencia, el Paseo de la Alameda. Su asfalto ha sido protagonista ya de 23 ediciones (solo se varió en 1993 por las reformas de la vía).
Esta es una porción de historia de una prueba en la que corredores anónimos y no tanto toman parte cada año, se inician dubitativos y aprendices a deportista de lo más joven. La afición valenciana le tiene un cariño especial a esta prueba y así lo demuestra con casi 50.000 inscritos cada año. Disfruten de este maravilloso deporte el próximo domingo pero no olviden algo: “queremos que la gente lo pase bien, que los que acaben sean héroes, no mártires”. Estas palabras de Paco Borao, Presidente de la S.D. Correcaminos, son fáciles de interpretar: una mañana de mayo en Valencia suele ser calurosa y 8.200 metros son asequibles siempre y cuando uno no exceda sus propios límites. Vayan a su ritmo y buena suerte.
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