martes, 27 de julio de 2010

DIRECTO: PRIMERA MEDALLA ESPAÑOLA SE ESFUMÓ A FALTA DE 300

Los diez kilómetros han regalado a la selección nacional el primer baño en metal de los campeonatos. Las veinticinco vueltas al anillo de Montjuïc comenzaron en grupo, veintiseis atletas componían las dos líneas de salida. Penas y Lalli comenzaron delante, el italiano fue el que primero tiró del grupo pero sin ritmo excesivo, el favorito, Mo Farah cerraba el grupo. El británico parecía no tener prisa, sabía que sus piernas y la paciencia serían su baza. El relevo lo dió el bielorruso Rahautsou y el grupo comenzaba a alinearse. Tras él el ruso Shapovalov y el primer español seguía siendo Penas.

Pasaban los metros y el bielorruso seguía delante, segundo seguía el ruso. Todo el mundo parecía tener clara su posición y debían ir cómodos, no habían cambios destacados en los primeros dos mil metros. La lista de favoritos estaba en standby, a ninguno se le vió rondar la cabeza. Los tres españoles se movían en el centro del grueso del grupo y el británico Farah hacía lo propio también.

El israelí Moges Tesseme entró a escena, parece ser que fue el primero en cansarse de ese ritmo lento y decidió tirar. Fue una primera prueba ya que duró poco el intento de selección. Había conseguido unos metros de ventaja pero nada sustancial, enseguida el italiano Lalli le superó.

En ese momento comenzaron las hostilidades. Farah se colocó delante y Castillejo le fue a rueda, no quería sorpresas. Layad también se puso con ellos y ahí comenzó la batalla de codos, a falta de 16 giros. El grupo se puso nervioso y se veían atletas abiertos a calle cuatro. La primera prueba del israelí no fue la buena, este segundo test sí había conseguido mover el grupo.

Fila índia y el alemán Fitschen imprimió velocidad para tirar del grupo y ponerlo en fila. Lamdassem y castillejo (4º y 5º) no perdían comba. Relevos alemanes y se puso a tirar Ghirmai. El grupo ya sabía que se acercaba el momento. Los españoles estaban muy bien colocados, Farah que se había quedado retrasado trataba de reagruparse.

A falta de 12 giros el grupo estaba ya fraccionado. Un primer manojo de catorce atletas era la primera selección con ruptura, en él, dos españoles (Castillejo y Lamdassem) y el británico Farah entre otros. A falta de once giros se cortaban cuatro y el grupo se reducía a diez. Las opciones nacionales seguían intactas.

El francés Meftah llevaba unas vueltas tirando, se giró buscando relevos pero nadie se decidía hasta que el británico Thompson optó por dejarse ver. Dos británicos, dos españoles y dos italianos eran los países más representados en esa decena de atletas que quedaban 'vivos' en cabeza. Thompson y Farah en cabeza, tras ellos Ayad y Carles. Todo parecía encaminado al desenlace previsto. Penas en este momento estaba definitivamente fuera de carrera.

La división a falta de siete era por países, 1º y 2º británicos, 3º y 4º españoles y 5º y 6º italianos. Thompson estaba haciendole el trabajo duro y parecía que estaba sacrificándose por su jefe de filas. A falta de cinco Mo se decidió a pasar a su escudero, Ayad se fue tras él. Castillejo en este momento era quinto. Lamdassem había dejado a Farah tirar pero llegando a la última vuelta con Mo pegado a rueda, este segundo tenía todas las de ganar.

Finalmente campana, via crucis de doblados y Ayad pecó a falta de 300, adelantando a tres atletas con vuelta perdida Farah vio el momento y remató la faena. Tiró como si le fuera la vida en ello y se coronó Campeón de Europa (28:24.99). El español había gastado tantas marchas que al verse superado tiró la toalla y se vino totalmente abajo para acabar cuarto. La plata fue lara el también británico Chris Thompson (28:27.33) y el bronce se iba a italia en el cuello de Daniele Meucci (28:27.33).

Españoles:

Ayad Lamdassem 28:34.89
Carles Castillejo 28:49.69

Se retiró Manuel Ángel Penas.

LOS ENTRENADORES, ¿EL GREMIO OLVIDADO?


Ya ha comenzado oficialmente el Campeonato de Europa más esperado en mucho tiempo. Pero no todo el atletismo que se respira en la ciudad sale de ahí, un gran aliento atlético se ha estado tomando en el Instituto Nacional de Educación Física de Catalunya (INEFC). La Fundación CIDIDA ha tenido a bien organizar el World Congress on Science in Athletics, un congreso que ha impresionando a muchos. Ya hace unos meses que el presidente del comité organizador, además de compañero en los medios, José Luís López del Amo me ofreció asistir como ponente y poco a poco me fue poniendo al día de lo que sería ese congreso. No tenía duda de que saldría bien, la materia prima que organizaba y empezaba a confirmar asistencias así lo dejaba entrever. Pues comenzó el sábado pasado y finalizó ayer lunes, no voy a desarrollar todo lo que en ella se ha tratado ni comentado pero para los interesados aquí os dejo la web: www.cidida.org. En ella se colgarán los vídeos de las ponencias y toda la información que os pueda interesar.


Lo que sí sacaré es un tema que siempre me parece interesante. El tema trató como principal en la primera de las dos mesas redondas dispuestas a lo largo de estos tres días de encuentro. Un tema siempre polémico y del que parece difícil sacar soluciones válidas y conjuntas: los entrenadores, ¿los grandes olvidados?


La mesa la componían Enrique Pascual, Francisco Gil, Santiago Antúnez, Dionisio Alonso, Wolfgang Ritzdorf y Elio Locatelli. En la moderación: José Luis López. Las espadas estaban en alto y temas que tratar los había a puñados pero el debate tenía el tiempo limitado: una hora. Uno por uno fueron desgranando el que, a su juicio, era el estado del gremio en el plano internacional por extensión y en el ámbito nacional por cercanía, la conclusión fue tajante: “sí, estamos dejados de lado”. El color de las matizaciones personales era bien diverso pero todos coincidían en ese punto. El dato que le añadía mayor interés (si cabe) lo ponía el hecho de que estaban presentes todos los estamentos del atletismo; la IAAF con Locatelli, el colegio nacional de entrenadores nacionales con Gil, la experiencia en otros países con Ritzdorf (Alemania) y Antúnez (Cuba) y la experiencia contrastada en España con Alonso y Pascual. Un auténtico lujo sin lugar a dudas.


De esos poco más de sesenta minutos me quedaré con tres reflexiones:


- La primera de ellas es algo en lo que todos los ponentes coincidían, no podían comprender cómo ellos llevaban a sus atletas a conseguir las marcas mínimas y después no podían acompañar a sus pupilos a las grandes competiciones. Sin salir de este tema, los que sí podían viajar con ellos, no entendían cómo se les tenía “recluidos” en unas zonas determinadas del estadio y no podían ni pasar a las zonas de calentamiento, lugares donde sí tenían derecho de acceso los managers.


- Otro de los extractos curiosos es una anécdota que contó el entrenador cubano del plusmarquista mundial de 110 m.v. Dayron Robles. Él mismo se la escuchó al ex entrenador del mítico Sotomayor y decía así: “una vez estábamos hablando un grupo de atletas con un grupo de jugadoras de béisbol, jugaron contra la vigente campeona del mundo, Japón, y comentaban que no entendían por qué les habían podido ganar si eran el mismo conjunto que ganó la Copa del Mundo. A lo que José Godoy les dijo: no son el mismo equipo, han cambiado de entrenador”.


- Y la tercera será una frase clara, concisa, impactante pero que tal vez haya dado con el principal problema, el comentario fue el inicio del discurso del Sr. Ritzdorf: “El atletismo se fue convirtiendo en un negocio y los entrenadores fuimos el único grupo que no supo subir a ese tren”.


Obviamente sería demasiado duro de leer si redactara todas y cada una de las opiniones completas, pero sí he destacado algunos comentarios que me parecieron interesantes y las conclusiones breves que cada uno de ellos dejaron al concluir el turno de respuestas, las he separado por conferenciante y son estas:


Enrique Pascual: “El principio de la solución podría estar en ir profesionalizando al entrenador desde abajo. Desde las escuelas municipales y federaciones autonómicas hacia arriba”.


Francisco Gil: “La Ministra que dice que hay que dar menos bollos a los chavales, podría proponer más horas de actividades extra escolares en el plano físico. Con ello se verían en la necesidad de contratar a más entrenadores y los alumnos harían deporte y quemarían calorías, luchando así también contra esa obesidad infantil que se pretende evitar”.


Dionisio Alonso: “Yo diría no a las nacionalizaciones de extranjeros por conveniencia. Los entrenadores nos dedicamos a crear ilusión y motivación en el atleta y éste, si ve que de un plumazo se le ponen por delante dos atletas nacionalizados se le complica el hecho de conseguir esa motivación para continuar”.


Wolfgang Ritzdorf: “Se deberían crear asociaciones de entrenadores que fuesen realmente fuertes”.


Elio Locatelli: “La culpa de que los managers tengan más derechos que los entrenadores en las grandes competiciones la tenemos nosotros, se debería presionar desde nuestro colectivo a las federaciones que son las que aceptan eso”.


Santiago Antúnez: “La solución está en la IAAF”.


Esto fue a grandes rasgos lo que dio de sí la mesa redonda aunque el tema estuvo en boca de todos hasta finalizado el congreso. Pero la Fundación CIDIDA y el COE tenían guardado otro rinconcito para estos “creadores de ilusión y motivación”. En la clausura del evento habían reservado un espacio para homenajear a cuatro históricos: Manuel Pascua, Enrique Pascual, Rafael Blanquer y Carlo Vittori. Sobran presentaciones, solo diré que los cuatro lo tenían bien merecido y que estoy de acuerdo: los entrenadores son un grupo al que deberíamos cuidar bastante más.