jueves, 17 de junio de 2010

DIEGO RUIZ: “HABÍAMOS PREPARADO UN PICO DE FORMA PARA ESTAS FECHAS, DESPUÉS BAJAR EL RITMO, HACER UN BUEN NACIONAL Y YA PENSAR EN EL EUROPEO”

Castilla y León copa los cuatro primeros puestos de un ranking español que se presenta duro. Cierto es que no tenemos un 3:31 que destaque sobre manera a nivel internacional, pero sí tenemos una clase media-alta que asusta (y aun no ha debutado Casado). De esos cuatro castellano-leoneses, los dos líderes son de Burgos. La entrevista de esta semana en Radio Esport Valencia 91.4 FM se la hemos hecho al primero de ellos, al líder del año a día de hoy. El techo europeo (3:35.04) nos ha atendido muy amablemente como en él es habitual, risueño e ilusionado con la campaña que está realizando. Estaba en el aeropuerto a punto de partir con destino Bergen (Noruega) donde va a tomar parte, junto con el resto de seleccionados, en la II Copa de Europa de Selecciones.


Hemos hablado de lo que llevamos de temporada, lo que resta, objetivos, planificación... Todo ello metido en un año en el que ha roto radicalmente con su vida atlética pasada y le ha dado un giro total. Incluso hemos tenido tiempo de comentar entre risas su relación con la nueva entrenadora que le ordena dentro (¿y fuera?) de la pista. Para vosotros, Diego Ruiz:


Ricardo Marí: ¿Cómo se afronta una Copa de Europa de selecciones siendo el líder europeo en 1.500 m.l.?

Diego Ruiz: Se afronta con garantías y te da algo de respiro el saber que vas primero, pero no hay que descuidarse. Sabemos que los rivales, sobre todo el francés, son difíciles. No habrá que despistarse ni un solo momento.


R.M.: No se si te gusta el fútbol pero hablabas de no confiarse y mira lo que le pasó a España…

D.R.: Por eso no quiero pecar de optimista y quiero ir con los pies en el suelo. Pensamos que vamos a correr ocho personas y todas tenemos las mismas oportunidades de conseguir la victoria.


R.M.: ¿Es complicado ser el rival a batir?

D.R.: La verdad es que para mí es una situación algo desconocida. Siempre he corrido con rivales con mejores marcas pero en este momento soy yo el que tengo la mejor marca y soy el rival a batir. Pero bueno, yo iré a correr con mucha ilusión, motivación, partiendo de cero como estaba haciendo en estas últimas competiciones y a conseguir el mejor tiempo y clasificación posibles.


Carlos Domingo: Cuando me puse a mirar las listas de salida de Oslo hace unas semanas no vi tu nombre y sí lo vi en Rabat, ¿por qué elegiste Rabat?

D.R.: Principalmente por que en Oslo no pudo ser lo de entrar en la milla. Mi representante me comentó que en Rabat iba a haber una muy buena carrera, una carrera que para llevar un tiempo sin competir me podría venir bien. Me comentó que el año pasado se había ganado con 3:34 y este año podría ser lo mismo y me motivó el lugar. Era la tercera vez que se hacía el meeting, me habían hablado muy bien de él y la experiencia ha sido muy buena. La verdad es que si otro año me dan a elegir seguramente elija ese sitio para empezar la temporada.


C.D.: Después sí compites en Roma junto a Higuero, había gente que creía que acusarías el cansancio de la poca separación entre carreras (Rabat-Roma) pero volviste a hacer 3:35, ¿te ves bien este año?

D.R.: Mi entrenadora y yo también habíamos comentado el riesgo del cansancio, date cuenta que los viajes fueron: Rabat – Burgos, dormí una noche en Burgos y al día siguiente fui a Santander y cogí un avión directo a Roma. Sí podría haber pasado factura pero queríamos simular un poco el sistema de dos carreras rápidas en poco tiempo para ver cómo reaccionaba. Haciendo un poco como si fuese el Campeonato de Europa en el que se van a correr tres carreras en muy poco tiempo.


C.D.: Además viéndote las caras con un viejo conocido, con Juan Carlos Higuero, ¿cómo viste a uno de tus principales rivales?

D.R.: Lo vi bien, era su primer 1.500 y por las sensaciones que me transmitió hablando después de la carrera, estaba bastante satisfecho. Decía que había bastante margen de mejora y buscaría una mejor marca para situarse mejor en el ránking.


C.D.: Leyendo los cuatro primeros nombres del ránking español: Diego Ruiz, Juan Carlos Higuero, Manolo Olmedo y Álvaro Rodríguez…dos de Burgos, uno de Soria y otro de Valladolid, ¿qué tiene tu comunidad autónoma?

D.R.: (risas) Yo hablo por Burgos, creo que aquí se están haciendo cosas muy interesantes. Esto no ha sido fruto de la casualidad. Aquí hay un club que quedó cuarto en esta pasada final de la Liga de División de Honor, el Campos de Castilla – Universidad de Burgos, que lleva haciendo mucho tiempo labor de cantera, sacando mucha gente joven. Después el apoyo de la Diputación creando el cross de Atapuerca, luego en Aranda de Duero también tienen la Milla de Aranda y el cross en diciembre, en Burgos también hay otra milla… Son competiciones en la provincia que son las que hacen que motive a la juventud a tirar por este deporte.


C.D.: Hablando de esta temporada, pienso en la pista cubierta y ya te dije que me llamó la atención que un chaval callado como tú celebrase tan efusivamente el triunfo, también has cambiado de entrenador, ahora parece que le tienes más cariño la nueva.

D.R.: (risas) Sí, me llevo especialmente bien con ella, es mi pareja. La verdad es que lo celebré a lo grande por que había hecho una serie de cambios radicales a principio de temporada. Primero dejé el entrenamiento en Soria con Enrique Pascual por mi casa de Burgos, con mi novia con la cual me ponía a sus órdenes, cambié de representante y me fui con Alberto Armas, incluso me creé mi propio equipo. Todo eso hizo que el hecho de conseguir el oro acabara con las incertidumbres que tenía a la hora de dar este paso adelante.


C.D.: ¿Está siendo positivo este paso adelante?

D.R.: Sí, en cuanto a planes de entrenamiento no hay nada inventado, todos los atletas de 1.500 tenemos que trabajar a lo largo de la temporada una serie de características; resistencia, velocidad y fuerza. Todos los grupos hacemos prácticamente lo mismo. Lo que sí pasa es que en Burgos tengo a mi familia y amigos, esto hace que me encuentre mucho más a gusto. El ambiente de las pistas de Burgos es de mucha cantera, gente joven, afición, buen ambiente para poder preparar entrenamientos.


R.M.: ¿Cómo llevas lo de trabajar con tu novia?

D.R.: La verdad es que es todo muy novedoso. La sensación de unidad entre nosotros en el día a día, esa comunicación es muy buena.


R.M.: ¿Sabéis diferenciar los momentos?

D.R.: Ella es espectacular, muy metódica en sus cosas. Cuando estamos en la pista tonterías las justas. (risas) Eso es fundamental para poder trabajar en serio y sacar buenos resultados.


C.D.: Pero también sabrás que si en casa os enfadáis, te tocan series largas…

D.R.: (risas) Algún día he intentado hacer chantaje para que me quitara alguna serie, me pongo un poco más meloso a ver si cuela pero no hay manera. (risas) Ni diciéndole “yo hoy hago la cena y quito la mesa”. (risas) Me dice que el trabajo es el trabajo y que luego ya hablaremos.


C.D.: Solo me queda saber lo que te queda de aquí en adelante imaginando que tu objetivo es el Europeo de Barcelona. ¿Cómo te estás preparando, qué te queda por preparar y qué esperas de ese campeonato?

D.R.: Habíamos planificado un pico de forma por estas fechas para después de la Copa de Europa de selecciones bajar un poco el ritmo. Coger fuerza y ánimo en el Campeonato de España, hacer un buen papel y ya pensar en el Campeonato de Europa.